Por donde empezar
Le tenía miedo al amor. Tal vez por crecer entre historias rotas: Abuelos separados, padres que hacía mucho tiempo habían dejado de quererse. Películas con finales que duelen y amores reales que no sobreviven al invierno. Desde pequeña sabía lo intensas que podían llegar a ser mis emociones... y eso me asustaba. ¿Qué pasaría si algún día alguien llegaba, y al verme tan tormenta, saliera corriendo? Nunca me consideré " normal". Sentía que no encajaba, que las conversaciones triviales me aburrían, que no existía ningún niño capaz de arrancarme una sonrisa o llenarme de ilusiones, aunque fueran falsas. En mis veranos, lo único que me salvaba de la decepción era el alcohol y mi única mejor amiga. ( No, no fui alcohólica) aclaro. Pero cuando eres adolescente, tomas decisiones precipitadas, o te dejas llevar por la diversión del momento. Y yo... yo perdí canciones y recuerdos por vaciar el fondo de una bo...